
Foto: (cc) SheepGuardingLlama
≈ CAPÍTULO 2 ≈
Apreté los dientes, sentí la sangre subir a mi cabeza como en un tornado, mi respiración se contuvo involuntariamente y por unos instantes sentí que el tiempo se detenía y congelaba el aire del metro y medio que nos distanciaba. Sentí mi corazón detenerse y luego agitarse en estrepitosos latidos desordenados. Ella levantó sus ojos marrón y me miró, pero como lo haría con cualquier desconocido, prosiguió su mirada con el resto de los presentes como sólo observando a un grupo de rostros extraños. Y lo éramos.









